Maria Cristina le invita a las “NUEVAS CONFERENCIAS DE VIDAS PASADAS, AHORA EN RIO DE JANEIRO/BRASIL” el Viernes, Mayo 22 a las 2:00pm.
Evento: NUEVAS CONFERENCIAS DE VIDAS PASADAS, AHORA EN RIO DE JANEIRO/BRASIL
“Conferencias, charlas, sesiones individuales de vidas pasadas”
Tema: SOBRE EL TRABAJO DE REGRESION A VIDAS PASADAS Y LA HIPNOSIS
Comienza: Viernes, Mayo 22 a las 2:00pm
Termina: Viernes, Mayo 22 a las 5:00pm
Lugar: Centro de alternativas
Quiero compartir con todos, este momento feliz de mi vida, en mi enseñanza “Gurdjieff” con Nathalie, en Venezuela.
Nathalie de Salzmann de Etievan
Nació en Tiflis, Georgia, educada en Suiza y Francia, la Sra. Nathalie radicó en Venezuela desde 1950, falleciendo en Julio del 2007. Fue periodista, traductora, piloto, pintora de méritos reconocidos en varias exposiciones internacionales, fue por sobre todo una gran educadora.
Y creadora de los Grupos de Gurdjieff en Venezuela.
Tanto su presencia como sus palabras, contenidas en su libro “No saber es formidable“ transmiten vivamente su experiencia de trabajo que tuvo a lo largo de muchos años con niños, jóvenes y adultos
La Sra. Nathalie S. de Etievan fue creadora del modelo Etievan, sus ideas, experiencias y forma de trabajar en el campo de la educación son el fundamento del Colegio Leonardo Da Vinci en Lima, Perú, del Colegio Hipocampitos en Venezuela, del Colegio Encuentros en Cali, Colombia y del Colegio Etievan en Chile.
Nathalie de Salzmann de Etievan Creadora del Modelo educativo
y de los grupos de Gurdjieff, en Venezuela.
Esta era su casa, en la playa en la zona de Catia La Mar, cerca de La Guaira.
Aquí vivíamos un grupo de unas 20 personas, bajo las condiciones de la enseñanza de G.
Con Nathalie, Venezuela, 1994/1997
Con Michel de Salzmann, 1996
En Paracotos, Venezuela, 1996
Paracotos, es un lugar selvático, donde se hacen jornadas intensas de trabajo según G. y donde se juntan personas de todas partes del mundo. Jornadas que se hacen una vez al año, y duran unos 15 días.
La del pañuelo rosa soy yo, y esa es la cocina, y el mango de la cacerola da la imagen de su tamaño.
De origen suizo y cuerpo menudo, Elisabeth Kübler-Ross emprendió los estudios de medicina con la esperanza de poder ir a la India como misionera laica, tal y como había hecho Albert Schweitzer yendo a África.
Pero el destino la llevó a Nueva York, dónde empezó a trabajar con enfermos mentales, a pesar de tener pocos conocimientos teóricos de la rama de psiquiatría. A base de escucharlos y de estar con ellos, al cabo de 4 años la mayoría había vuelto ya a emprender una vida autónoma, aceptando sus responsabilidades y sin depender de otros para ello.
Más adelante emprendió su labor como acompañante a enfermos terminales, tanto personas mayores como niños pequeños. Siguiendo el mismo proceso, de escuchar y estar abierta a todo lo que estas personas querían comunicarle, empezó a elaborar un esquema de las fases por las que pasa una persona que se enfrenta a la muerte, o a la pérdida de un ser querido. Dolor, rechazo a la situación, enfado, negociación, aceptación, reconciliación con el proceso… Estos trabajos le valieron el reconocimiento internacional en el incipiente campo de estudio de la tanatología: el proceso de morir.
Algunas palabras del libro “Mensaje de los Sabios”
EL CICLO DE LA VIDA
Cuando estamos aquí pasamos por muchas etapas. Nos despojamos de un cuerpo de recién nacido, pasamos al de un niño, del de niño al de adulto, y del de adulto al de anciano. ¿Por qué no dar un paso más y desprendemos del cuerpo adulto para pasar a un plano espiritual? Eso es precisamente lo que hacemos.
Nunca dejamos de crecer. Y cuando llegamos al plano espiritual seguimos creciendo aún más. Pasamos por varias etapas de desarrollo. Cuando llegamos, estamos quemados.
Tenemos que pasar por una etapa de renovación, una de aprendizaje y una de decisión. Decidimos cuándo queremos regresar, dónde y por qué motivos. Algunos resuelven no volver. Prefieren pasar a otra etapa de desarrollo y permanecen en forma espiritual, unos más tiempo que otros, antes de regresar. Todo es crecimiento y aprendizaje, un crecimiento continúo. El cuerpo no es más que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí. Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu.
Nuestras vidas no son el resultado de actos y acontecimientos aleatorios. Las trayectorias vitales están previstas sabia y detenidamente para mejorar el aprendizaje y la evolución.
Elegimos a nuestros padres, que suelen ser almas con las que hemos interactuado en vidas anteriores.
Aprendemos de niños, de adolescentes y de adultos, y evolucionamos espiritualmente a medida que nuestros cuerpos cambian. Cuando el alma abandona el cuerpo en el momento de la «muerte» física, seguimos el aprendizaje en planos superiores, que en realidad son niveles superiores de conciencia. Repasamos la vida que acabamos de abandonar, aprendemos las lecciones y preparamos la próxima existencia. El aprendizaje no termina con la muerte del cuerpo.
Existen muchos niveles de conciencia que visitamos cuando el alma abandona el cuerpo físico. Uno importante es la etapa de aprendizaje, en la que repasamos nuestras vidas. Volvemos a experimentar cada encuentro, cada relación. Sentimos las emociones de la gente a la que hemos ayudado o hecho daño, amado u odiado, afectado positiva o negativamente. Sentimos sus emociones muy profundamente, pues se trata de un recurso de aprendizaje con mucha fuerza, una especie de reacción de respuesta instantánea e intensa al comportamiento que tuvimos cuando estábamos en la Tierra, en un cuerpo físico. Aprendemos a través de las relaciones, y por eso es importante comprender cómo hemos afectado a los demás.
El concepto de la reencarnación explica y aclara las relaciones de la vida actual. A menudo resulta que hechos del pasado lejano siguen influyendo en las relaciones actuales. Darse cuenta de las causas fundamentales de vidas anteriores puede servir para arreglar la relación del presente. La conciencia y la comprensión son potentes fuerzas reparadoras.
Michael Newton empezó trabajando como hipnólogo, para luego pasarse a interesar en las técnicas de regresión a otras vidas. Un buen día, en una sesión con una paciente, apareció el tema del ‘estado entre vidas’ y lo que allí acontecía… Desde ese momento Michael Newton empezó a explorar este ‘reino de la imaginación’ (o del espíritu o del alma) y desarrolló una técnica especial para inducir a sus pacientes a una ‘regresión’ al estado entre vidas. Tras largos años de investigación en solitario, Michael Newton se decidió a exponer los hallazgos de su investigación en varios libros y conferencias (para finalmente retirarse y abrir un centro de formación para otros terapeutas). En definitiva, la técnica que utiliza este terapeuta es la hipnosis, pero tratando de alcanzar un estado de ‘trance’ más profundo que en las sesiones de regresión, por ejemplo.
Según Barbara Brennan, a lo largo de sus diferentes vidas, el alma va aprendiendo lecciones específicas y contribuye con ello al desarrollo de la humanidad en su conjunto:
El proceso de encarnación está dirigido por el yo superior. Esta pauta vital está contenida en la séptima capa del aura, el nivel del patrón cetérico. Se trata de un patrón que cambia constantemente a medida que el individuo realiza elecciones espontáneas en su proceso vital y de crecimiento. Al crecer, el individuo amplía su capacidad de sustentar niveles más altos de vibraciones/energía/conciencia hacia y a través de sus vehículos, sus cuerpos aurales y sus chakras. De este modo se beneficia de realidades cada vez más extensas a medida que avanza por el sendero de la vida. Con el progreso de cada individuo progresa toda la humanidad. En general, cada nueva generación es capaz de soportar vibraciones más altas que la precedente, de manera que la humanidad toda se desplaza en su plano evolutivo hacia vibraciones más altas y realidades expandidas. Muchos textos religiosos, como la Cábala, el Bhagavad Gita o los Upanishads, mencionan este principio de la progresión de la raza humana.