Este post está destinado a un extraordinario Hombre.
“Olivier Laignel”

Si aprendo a confiar en que puedo estar, en que tengo la capacidad de estar en el presente y que el presente es un lugar muy acogedor, que el presente es un lugar en que los problemas nunca son mayores de lo que puedo tolerar, que el presente es un lugar donde los dolores, los sufrimientos nunca son mayores de lo que puedo digerir, entonces es un lugar muy acogedor, entonces si sé eso, el futuro me asusta menos. Porque aún en el futuro podré regresar a estar en el presente.
Por eso al confiar en algo de mí, dejo de estar tan esclavizado por la circunstancia, porque el miedo es siempre lo que la circunstancias crean, terribles, desfavorables: la posibilidad de que esté por la calle, sin empleo, sin amigos, a solas, o mucho mas…
Pero yo puedo estar conmigo y vivir el momento y el momento nunca va contra ti, siempre será a mi medida.
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Otras palabras…

Pregunta: ¿Cuál es para ti la principal cualidad como buscador, como guerrero espiritual, que Michel de Salzmann nos aportó en su trabajo espiritual?
Olivier Laignel: Un buscador tendrá diversas metas en diferentes etapas de su búsqueda. Al comienzo sus metas estarán relacionadas con aprender y con el crecimiento de su ser. Eventualmente sin abandonar estas metas se agregará la meta de servir.
Para el señor Gurdjieff seguramente habían unas metas relacionadas con el traer al mundo todo un sistema de ideas y todo un método práctico de búsqueda.
Para los que lo siguieron es lógico pensar que sus metas fueron eventualmente las de servir a que la enseñanza traída por él, pueda dar sus frutos, es decir, simplemente servir al trabajo. En este sentido lo que Michel De Salzmann nos aportó fue un llamado. Al estar con él se sentía el deseo de ser, pero no un deseo egoísta sino el deseo de ser útil, el deseo de que mi vida adquiera una finalidad, una causa que uno podía sentir que él tenía. En este sentido podría decirse que la principal cualidad que aportó fue la de servir de ejemplo, y servía de ejemplo por la exigencia que tenía para con él mismo. Con los demás era muy tolerante y aunque pedía esfuerzos, su pedido era siempre menor que lo que se pedía a sí mismo.
Pregunta: ¿Cuál es la meta de un guerrero espiritual?
Olivier Laignel: Estoy seguro que rara vez será una meta concreta, en una búsqueda verdadera no se desean factores limitantes, una meta concreta sería una limitación.
El verdadero guerrero espiritual, quien ya pasó por su aprendizaje, estará viviendo de una cierta manera. Estará buscando de una cierta forma. Pero en esto estará respondiendo a ciertas necesidades interiores mucho más que a metas o ideas exteriores. Sus formas de vivir y de buscar tendrán ciertos efectos o resultados, pero en gran parte cuáles sean estos efectos o estos resultados dependerán de las circunstancias en las cuales se efectúe su búsqueda. Las metas pueden estar a su vez relacionadas con las circunstancias. ¿Pero cuáles son las necesidades interiores? Es difícil de definir y limitar algo que en la práctica se percibe simplemente como un llamado imperioso, sin más complicación que la necesidad de respirar. Es un llamado o una necesidad de estar, de estar allí, de vivir plenamente ese momento, de quedarse despierto. Y al estar despierto y permanecer atento, el guerrero estará disponible para servir a lo que desee.
Hay que reconocer que lo que distingue a personas como Michel De Salzmann (su tío) o como a la señora Jeanne De Salzmann (su abuela) de otros buscadores, tiene que ver con una cierta energía que pasa por ellos. Es una energía que uno siente emanando de ellos, aunque ellos niegan ser su fuente y dicen solo transmitirla. Eso es lo que llama a otros: el deseo de un contacto con esa energía muy especial.
Desde mi, Cristina Catuara siento que personas tales como mi primer maestro,
el Sr. Carlos Matchelajovic, Nathalie De Salzmann, Michel de Salzamann (hermano de Nathalie) y Olivier Laignel (uno de los hijos de Nathalie), nos han dejado a nosotros, buscadores de esta época, una huella, una marca inalterable con la cual al menos yo, camino cada paso de mi vida… “Tratando”.
Olivier Laignel fue un hombre amado por muchos, él tenía algo en especial: su ternura, su calidez, su comprensión manifestada en conversaciones personales con sus discípulos con la finalidad de conocer la vida de cada uno de nosotros. Y una muy especial alegría y buen humor. Michel y Olivier eran muy parecidos en la ternura que tocaba el fondo de cada corazón.

En un próximo post, hablaré especialmente de otro hombre extraordinario, mi primer maestro: Sr. Carlos Matchelajovic.







